| SUPER CASTRESANA |
| Análisis |
Guatemala, Febrero de 2010La CICIG asesta dos grandes golpes en 14 días y le “salva el pellejo” a Colom y Zárate Por: Gabriel Woltke Desde antes que se ratificara la prórroga al mandato de la CICIG, varios sectores hacían presión y manifestaban su descontento por la falta de resultados contundentes mostrados por la Comisión en sus dos años de trabajo. Ahora, en menos de 14 días, Carlos Castresana asesta en dos de los casos más impactantes del país justamente en los momentos en que Colom presentaba su informe y el Fiscal General empezaba a buscar su reelección. Castresana les salva el pellejo. ¿Quién salvó la Democracia? En mayo del 2009, un video conmocionó al país entero, el abogado Rodrigo Rosenberg señalaba al Presidente, Álvaro Colom y sus más cercanos colaboradores de ser los responsables de su muerte. Un día después del escándalo todos observaban al Fiscal General, Amílcar Zárate salir de una reunión privada con el Presidente, todos dudaban de la capacidad y de la imparcialidad del Ministerio Público; mientras tanto las manifestaciones se intensificaban y junto con líderes de grupos opositores se pedía la renuncia del mandatario. Entre tanta tensión generada durante aquellos días, sólo la figura de la CICIG pudo representar la imparcialidad necesaria para conseguir la tregua con la que se pudiera dar inicio a las respectivas investigaciones. De no haber estado la CICIG, posiblemente otra hubiera sido la suerte del Presidente, él mismo, en septiembre, cuando la CICIG capturó a los autores materiales de la muerte del abogado, salió eufórico declarando: “La CICIG extralimitó su mandato… garantizó el Estado de Derecho y la Democracia en mayo”. ¿Quién salvó a Colom? Desde finales de diciembre del 2009 parecía que la solución al caso Rosenberg se aproximaba, si bien se había identificado a los autores intelectuales, los hermanos Valdés Paiz, de la resolución del caso se desconfiaba tras los rumores que apuntaban a que el abogado se había mandado a matar a sí mismo. El 12 de enero, en una conferencia, Castresana dio a conocer todos los detalles relativos al caso, de una manera como nunca antes se había hecho en el país, con pruebas científicas, análisis de expertos, con investigadores de 12 países y otras tantas cifras que presentó el Comisionado, se llegó a la sonada conclusión de que efectivamente Rosenberg se mandó a matar a si mismo y por lo tanto Álvaro Colom no tenía culpa alguna. En hora buena llegó el desenlace de las investigaciones para el Presidente. Colom estaba a dos días de tener que presentar el informe sobre su segundo año de trabajo frente al Congreso de la República, año en el que había sucedido de todo, crisis política, crisis de seguridad, crisis alimentaria y crisis económica. Ya con la investigación que lo desligaba de la muerte del abogado, Colom utilizó los resultados de su inocencia para reprochar las falsas acusaciones vertidas en su contra y convertir esto en el centro de su discurso. Así Castresana no sólo salvo la democracia sino que además le salvó el balance al Presidente. Elemental, mi querido Zárate El día que se presentaron los resultados de la investigación del caso Rosenberg, el Fiscal General, Amílcar Zárate, dio la bienvenida a la conferencia y se sentó a dejar que Carlos Castresana explicara todo. Zárate pasó casi las dos horas que duró la conferencia sentado, atento como quien esta tomando apuntes en medio de una clase; nunca se había realizado en Guatemala una investigación como esta y era algo que el Ministerio Público urgía por aprender. A dos semanas de la conferencia histórica, Zárate estaba nuevamente involucrado en un hecho sumamente importante en cuanto a los logros que podría alcanzar el Ministerio Público durante su gestión. El ex presidente Alfonso Portillo había sido capturado luego de cuatro días de haberse dado a la fuga gracias a los movimientos de los investigadores del MP y la CICIG; era primera vez en nuestra era democrática que un ex presidente estaba siendo conducido directamente a la cárcel. En la conferencia de ese 26 de enero, nuevamente Zárate con tono tembloroso aclaraba la participación del MP y daba paso para que Castresana explicara el resto del caso. Sin duda alguna la labor de la CICIG hizo que el Fiscal General tuviera compartiera al menos las medallas, apareciendo, aunque haya sido por poco tiempo en las dos conferencias relativas a los casos que figuran como los más altos logros de su gestión. Coincidentemente, en medio de la resolución de estos dos casos de alto impacto, dio inicio el proceso para elegir al nuevo jefe del Ministerio Público, cargo en el que la presidencia ha visto con buenos ojos que Zárate, aprovechando el sombrero ajeno, busque su reelección. ¿Y después de Castresana? Al ver los resultados mostrados últimamente por la CICIG es importante cuestionarnos en torno a lo que sucederá en el país el día que la Comisión se vaya. Ya en una ocasión Guatemala contó con ayuda internacional para desarticular las estructuras nocivas que quedaron después de la guerra, la Misión de las Naciones Unidas en Guatemala (MINUGUA), vino y se fue sin lograr generar un cambio trascendental en el Estado. Muy bien aplicar a la realidad del sistema de seguridad y justicia el dicho de: “no le des un pez, enséñales a pescar”.
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Comentarios (1)
![]() escrito por rafael lopez, febrero 20, 2010
Este señor Castresana pensará que todos los guatemaltecos somos todavía babosos, hace 500 años nos babosearon los españoles a cambio de nuestro oro, nos daban espejitos; doctorcito Castresana ahora estamos viviendo el Siglo XXI. Que coincidencia que dos días antes que nuestro flamante presidente diera su discurso ante el Congreso usted aparece con su Novela sobre el difunto Rosemberg, por favor no crea que somos tan pendejos.
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Guatemala, Febrero de 2010







