| EL LEGADO DE CARTÓN DE LA GANA |
| Análisis |
Guatemala, Julio de 2010Ágatha evidencia la forma chapucera en que se ejecutó el Plan de Reconstrucción de la tormenta Stan Por Redacción ...Yqué? Recientemente la tormenta Ágatha azotó al país dejando como saldo tan sólo en cuanto a infraestructura se refiere, 16 puentes con daños severos, 1039 escuelas dañadas y más de 60 mil viviendas dañadas. Lo crítico de la situación actual es que la tormenta Ágatha ha venido a evidenciar el pésimo trabajo de reconstrucción nacional que realizó el gobierno de la GANA luego de la tormenta Stan, ya que muchas de las obras construidas no han durado ni siquiera 5 años, ha pesar de las inversiones millonarias que se realizaron.
Reconstrucción de cartón Los puentes Chiperez y Vega de Godínez, en Quiché; y el Arenal, en Jutiapa; eran puentes Bailey que se colocaron luego del Stan, su tiempo de utilización idóneo es de 3 meses pero se quedaron allí durante 5 años hasta que Ágatha los derribó. En el puente Castillo Armas en Retalhuleu se invirtieron más de Q.7 millones, en 2008 Mario Conde de la zona vial 4 de Caminos declaraba que era de las mejores obras construidas en el país a lo largo de la historia, lastimosamente Ágatha también lo derribó. Los puentes Ixlacapa, Suchitepéquez; Concuá y La Canoa, en Baja Verapaz; fueron rehabilitados y recibieron mantenimiento después del Stan pero tampoco resistieron a la tormenta Ágatha; Tan sólo para el puente El Rico, en Izabal, se dio una inversión de Q.12 millones, pero la obra sólo duró 3 años. Misma situación ha sucedido con casas y escuelas, principalmente en el departamento de Sololá, donde las obras no soportaron el paso de Ághata. Prisa por adjudicar mas no por reconstruir con calidad Transcurridos apenas 45 días del paso devastador de la tormenta Stan por el país, el gobierno de Oscar Berger se movilizó para establecer los mecanismos administrativos que permitirían facilitar la derogación de fondos públicos para atender la emergencia. Los Acuerdos 533-2005, 542-2005, 544-2005 y 618-2005, y la Ley Marco de Reconstrucción, buscaban que bajo el estatus de emergencia y estado de excepción se facilitara la adjudicación de obras hasta por Q.2 mil 500 millones, fuera del proceso que establece la Ley de Compras y Contrataciones del Estado. Propusieron también la creación de fideicomisos, incluso posibilitaron el manejo de fondos a través de la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente, a pesar de que esta no tiene potestad para hacerlo. Una vez en el Congreso los diputados se tardaron más del tiempo estipulado en pronunciarse ante los acuerdos y la ley, por lo cuál estos quedaron automáticamente aprobados. Los intereses de la administración de la GANA fueron evidenciados por la rapidez con que se establecieron los mecanismos para adjudicar obras y la tardanza con que se presentó el Plan de Reconstrucción, cinco meses después del paso de la tormenta Stan, fecha para la cuál, incluso el gobierno no contaba con las cifras y el detalle final de la infraestructura dañada. Varios actores jugaron un papel fundamental en la ejecución de los fondos para la reconstrucción, a la cabeza como Coordinador de Reconstrucción, se encontraba Roberto González Díaz-Durán, luego le sucedió, Eduardo Aguirre; como Ministro de Comunicaciones el ahora diputado de la bancada Guatemala, Eduardo Castillo; y el entonces director de Covial, Armando Escribá. La prisa por establecer los cuantiosos contratos hizo que bajo el marco de “construcción de emergencias” se iniciaran obras que sólo contaban con planos pero no con estudios de fondo que garantizaran la calidad del trabajo. Y a pesar de ser “construcciones de emergencia”, las obras fueron terminadas deficientemente varios años después, las comunidades de Panabaj y Chuk Muk en Sololá tardaron 3 años en recibir sus viviendas, los puentes Cocales, Río Magdalena y Malacatán recién fueron terminados en el 2009 y sin embargo también fueron dañados por la tormenta. La responsabilidad del Congreso Junto con los altos funcionarios del gobierno de Oscar Berger, los diputados que ahora insisten en desligarse de dicha administración y renombrarse como Nueva GANA, también comparten la responsabilidad de esta carente reconstrucción nacional. Al menos once de los diputados que ahora conforman la Nueva GANA, durante la tormenta Stan ya eran diputados distritales. Y cabe recordar que durante la legislatura anterior los diputados, jugaban un papel fundamental en la ejecución y asignación de obras hacía sus comunidades a través del PACUR (Programa de Apoyo Comunitario y Rural), programa cancelado posteriormente debido a que a cambio de adjudicar obras los diputados solían cobrar comisiones. De igual manera, según informes de la Contraloría General de Cuentas, las presiones de alcaldes, gobernadores y diputados, incidieron en que los contratos de las obras fueran continuamente modificados lo cuál conllevo al atraso en el término de las mismas, los diputados por su parte tampoco velaron porque las obras que llevaron a sus comunidades fueran ejecutadas en base a parámetros de calidad. Sumado a todo esto, el Congreso en vez de vetar los acuerdos promovidos por el Ejecutivo para evadir los controles de adjudicación, optó por no pronunciarse en el tiempo establecido y por lo tanto estos entraron automáticamente en vigor. Así, Guatemala paga hoy las consecuencias de un trabajo de reconstrucción nacional donde el principal interés parece no haber sido la construcción de una infraestructura sólida y resistente ante los desastres naturales, sino el establecimiento de contratos y negocios que a más de un funcionario beneficiaron.
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Guatemala, Julio de 2010







