| CONFESIONES |
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Guatemala, agosto 2009Lucy Usualmente, cuando escojo las cartas del mes, me gusta darle espacio a la gente que presenta problemas complejos, exóticos o simplemente cachondísimos. Sin embargo, este mes dedico mi sección a la gente común y corriente ─ quizás, incluso algún conocido o vecino suyo ─, que ha venido conmigo a confesar sus intimidades. ¿Decírselo o no? Que tal Lucy, algo me está revoloteando en la cabeza y no me deja vivir en paz. Bueno, te lo cuento así, sin más vueltas. Hace ocho días, mi jefe y yo tuvimos relaciones. Fue después de una fiesta donde todos nos emborrachamos. La verdad fue una experiencia muy buena pero… para empezar, es mi jefe y no se ni con qué cara verlo, no me siento cómoda en el trabajo, aunque él ha sido muy especial conmigo. Pero el asunto no es ese, te cuento que soy casada desde hace 3 años, nunca he tenido problemas con mi pelón. Hasta ahora no se ha dado cuenta, porque fue asunto de una noche y yo he escondido muy bien la culpa que me cargo, pero no se hasta cuando voy aguantar. No soy una mala persona, algo bruta tal vez, pero no quiero que mi marido sufra y no aguanto vivir así. ¿Qué hago? Ángela. Mi Angelita, te entiendo muy bien, debes recordar que no somos de palo y que la carne es débil. Aunque eso no va a consolar a tu marido al momento en que lo enfrentes. Quiero compartirte que en casos como el tuyo, cuando la persona termina confesando con culpa y luego ─ no estoy diciendo que este sea tu caso ─ perdiendo a su pareja, yo me he cuestionado acerca de la inteligencia de esa decisión. Sin embargo, con el tiempo he aprendido que no es un asunto de lógica, sino de moral. Pero como ninguno de esos campos me compete, te voy a decir el punto de vista psicológico. Le vas a contar a tu marido, ya que como dices, no eres una mala persona y terminarás por ceder. Esto desencadenará una situación que puede ser variable según la personalidad de él, con llanto, gritos o ambos. Inevitable mi amor, o sea que prepárate. No hay mejor forma para decirlo, así que sólo se sincera. Probablemente él responda terminando la relación, “desquitándose” al hacerte lo mismo, o lo peor, simplemente perdiéndote el respeto. ¿Duro verdad? Pero hay esperanza, si eres sincera y él lo comprende, puedes iniciar el proceso de “rehabilitación” que tu relación necesita. Llénalo de mimos y amor, pero sobretodo, renuncia a tu trabajo ─ por muchas razones ─. El camino es cuesta arriba, pero no imposible, ánimo y recuerda que la culpa no ayuda en nada. Abogado solitario Hola Lucy, soy un hombre de 27 años que no ha conocido el amor, tal vez le suene a telenovela, pero es verdad. Sucede que me gradué a los 17 años del Liceo Javier, en ese entonces no estudiaban allí mujeres y a mí, la verdad, ni falta que me hicieron porque simplemente no se puede extrañar algo que no se conoce. Entonces, como te decía, mi contacto con el sexo opuesto fue muy reducido. De hecho, se limitaba a una mi prima a la que le llevaba unas ganas horribles. Pero eso es para otra carta. Pues bien, me gradúo y me meto rapidito a estudiar derecho, salgo de la San Carlos en el tiempo record de 7 años y cuando me vengo a dar cuenta sólo puedo hablarle a las mujeres para darles asesoría legal, hacer un trámite o socarlas en juicio. Parece irónico, pero soy un Lic. sin casaca y para colmo, tímido. No le escribo con la pretensión de que se ofrezca a curarme, tampoco para que me de los consejos más obvios, como salir a conectar o participar de actividades culturales, porque ya lo he intentado todo. Simplemente quiero saber qué me pasa y si, de verdad, tengo solución. Le agradezco su sinceridad. Atentamente, Fanuel Querido Fanuel, tu pregunta no tiene respuesta sencilla y no puedo juzgar sobre asuntos que tienen que ver con la suerte. Pero, para empezar, tómate las cosas con más calma. Tu problema viene por que te saltaste una etapa en el desarrollo social, en la adolescencia es cuando aprendemos a interactuar con el sexo opuesto. Por eso es que los colegios, a mi parecer, deben ser mixtos y laicos, pero no es el punto. En la universidad te pareció cómodo ignorar la necesidad y ahora pareces haber perdido el control completamente sobre esa situación. Asumo que no eres virgen, eso ya es un paso. Sólo recuerda que aunque las mujeres seamos lindas, no quiere decir que no somos iguales a ti, es decir, gente con necesidades, defectos y sentimientos. Yo recuerdo un chiste que un amigo hacía en el colegio ─ yo sí fui a uno mixto ─, pues decía que cada vez que se ponía nervioso al hablarle a una chica, la imaginaba haciendo del número dos y perdía el miedo. Si no te funciona, quítate el miedo poco a poco, prueba hacer amistad con alguna mujer primero, a ver si no paras ligándote a tu cuata. Buena suerte y relajado Fanuelín, ya que el amor es algo instintivo, no racional mi Lic.
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Comentarios (1)
![]() escrito por Hombre sabio, diciembre 25, 2009
Espero que aun sirva mi comentario para ANGELA que traiciono a su marido. Han un dicho algo fuerte que dice "No se caga donde se come" ese tipo de errores se pagan caro y mi consejo es que si ya metio la pata, que NO la mueva mas y que viva con el remordimiento toda su vida, seguro el marido tambien se la va a hacer tarde o temprano porque TODO se paga en esta vida. Entoces a ella le tocara perdonar en silencio.
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Guatemala, agosto 2009







