| LIBERTAD SEXUAL |
| Página 13 |
|
Sept 09 Por Lucy Disfrutemos del mes de la independencia y de la libertad que gozamos de pensar, vivir, expresarnos y ser diferentes. Y con tanta libertad, ¿por qué no liberarnos sexualmente? No olviden escribir…
El novio de “la nena” Lucy te escribo con una preocupación grandísima, sucede que, como cualquier madre que se preocupa, a veces miro las cosas personales de mis hijos solo para cerciorarme de que no anden metidos en nada raro. Te escribo porque no es algo que quiera contarle a ninguno de mis conocidos. El susto me lo pegué cuando revisé el celular de mi hija de en medio, que tiene 19 años. Tenia unos mensajitos que decían cosas como: “me quedé con tu olor”, “ya tengo ganas otra vez, LOL” , “la próxima vez que mandemos a tu hermanito a la tienda, démosle más pisto para que nos deje…” Lo peor es que “el hermanito” es Martín, mi hijo pequeño. No sé que pasa en mi casa cuando mi esposo y yo andamos en el trabajo y no le puedo decir a él, porque es capaz de golpear al patojo, aunque a mí tampoco me faltan ganas, porque mi hija ha sido una niña tranquila hasta que se juntó con él. ¿Qué hago? Lo primero que se me ocurre es prohibir que venga a la casa o incluso, prohibir el noviazgo. Madre Preocupada Señora, su hija está en edad de experimentar algunas cosas. Yo sé que para usted eso debe ser difícil de lidiar, pero recuérdese de cuando tuvo esa edad, todas pasamos por una etapa igual en alguna medida, y lo importante es comprender que es saludable, siempre y cuando se tenga la madurez suficiente y se practique con precaución. A decir verdad, eso es lo único que me parece preocupante. Yo le recomiendo que se tranquilice, no es como que la niña anda perdida, estamos hablando de que tiene relaciones con una sola persona con la cual comparte un lazo afectivo estrecho. Vamos bien. Ahora, cómo abordarla, porque en lo que usted tiene razón es que hay que hacer algo. Acérquese a ella a platicar de manera casual, no le diga lo que sabe y menos que invadió su espacio porque le va a causar vergüenza y desconfianza. Platíquele de cómo el sexo es una expresión de amor y discuta métodos anticonceptivos − indispensable −, porque en realidad, si ella ya es sexualmente activa, poco podrá hacer para controlarla. En esa misma línea, no se meta en la relación, trate de orientarla discretamente para que ella tenga el criterio suficiente de calcular qué es lo que le conviene o no le conviene, porque si usted se lo prohíbe, con más ganas lo va hacer. Siga mi consejo e incluso se puede sorprender de lo centrada y conciente que puede resultar su hija. Buena suerte y me cuenta. Lucy Esposa Enloquecida Hola Lucy, te cuento que llevo más de 23 años de estar felizmente casado. La verdad es que mi mujer y yo practicamos relaciones de una forma muy tranquila porque ambos tenemos formación religiosa desde el hogar. Por eso es que me sorprendí la otra noche, cuando mi esposa empezó con unas charadas meras extrañas. Esa vez no le puse mucha importancia aunque me quedó la espinita. La verdad es que no le he estado poniendo mucha atención a ella porque he tenido unos problemas en el trabajo que me tienen algo nervioso y me quitan mucho tiempo. No sé, pero la otra noche me hizo unas cosas que no son correctas y yo me levanté de la cama con cólera, más porque hablando con mi hermano me metió dudas acerca de mi mujer. ¿Quién le estará enseñando esas mañas? George Bueno George, si tu esposa te está engañando sólo hay una forma de averiguarlo. Platica con ella y pregúntale tranquila y directamente. Sin embargo, te quiero contar que a veces los hombres y las mujeres no nos entendemos, más en matrimonios largos donde nos acostumbramos a descifrar el comportamiento del otro sin discutir las cosas de frente. La verdad, yo pensaría que a causa de tu distanciamiento, es ella quien duda si la estás engañando. Te voy a contar un secreto de género: Algunas mujeres tratan de complacer más a su marido cuando sospechan que éste las engaña; tanto por sentirse culpables por no satisfacerlo, como para dejarlo quieto y que no le pueda dar nada a la “otra”. Yo dudo de la efectividad de esta estrategia, pero eso no quiere decir que sea común. Platica con tu esposa sin levantar la voz y preguntando sinceramente, creo que ella también tendrá cosas que preguntarte. ¡Ánimo y buena suerte! Lucy
Márca esta página en tus favoritos
Postealo en tu perfil Social
Recomienda esta página
Comentarios (0)
![]() Escribir comentario
|








