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Por Eduardo Silva En los últimos ejemplares de Revista… Y qué?, hemos estado tocado el tema: Corte de Drogas, como una solución viable y funcional para poder tratar a personas con problemas de adicción. Nuestra legislación considera a la drogadicción como un delito, no como una enfermedad; una persona enferma es juzgada como si fuera un criminal, el principal efecto de esta práctica es que hace que los tribunales de justicia guatemaltecos se sobresaturen con casos cuyo impacto social no es tan alarmante, como lo son los delitos de homicidio, violación, robos etc… y segundo, no rehabilita al reo, ya que lo confina a purgar una pena dentro de cárceles que se encuentran más intoxicadas y enfermas que el individuo mismo.
Las cortes de drogas o drug courts fueron creadas en el Estado de Florida (EEUU), y debido a su éxito, actualmente toda la unión americana cuenta con este tipo de cortes, sin contar que varias legislaciones de diversos países del mundo, también las han incluido dentro de sus sistemas judiciales, y esto se debe principalmente a que mediante las mismas, se le brinda una valiosa oportunidad de cambiar su vida a varias personas que por ley, deberían de estar recluidos en un Centro de Prisión Preventiva.
A través de un procedimiento preestablecido y monitoreado, se les permite a personas enfermas y adictas, convertirse en ciudadanos útiles y prósperos, en lugar de ser más reos que el Estado deba de mantener. Partiendo de esta premisa, resulta mucho menos oneroso para el Estado tratar a los drogadictos y convertirlos en personas útiles, que recluirlos al corrompido sistema penitencial. Los países que han implementado este tipo de cortes son: Canadá, Gran Bretaña, Australia, Brasil, Islas Cayman, Nueva Zelanda, Bermuda, Escocia, Jamaica, Irlanda e Italia, estos países cuentan con una legislación moderna y funcional, que en vez de utilizar las penas sancionatorias como una herramienta para erradicar la drogadicción, utilizan mecanismos mucho más efectivos, que no castigan a la persona, sino que la ayudan a tener una mejor calidad de vida.
¿Cómo funcionan las Drug Courts? Cuando una persona es detenida por el delito de posesión para el consumo de cualquier tipo de estupefaciente, es puesta a disposición de las autoridades judiciales, éstas le otorgan la potestad al detenido de decidir, si desea purgar su pena en prisión o ingresar al sistema implementado por las Cortes de Droga.
Por supuesto, existen criterios para establecer si una persona puede ingresar a este programa, criterios de elegibilidad, los cuales son los siguientes: primero no debe de tener antecedentes penales ni policíacos que lo vinculen con hechos delictivos violentos, no debe de haber sido arrestado por el delito de distribución y venta de estupefacientes, y no debe de ser reincidente. Si el sujeto cumple con estos requisitos puede ingresar al programa, el cual consta de tres fases:
Primera fase: desintoxicación. Dura de 12 a 15 semanas, y consiste en que el participante es transferido a la clínica principal de tratamiento, en donde es obligado a depositar una muestra de orina diariamente, ésta es analizada para ver si el paciente sigue consumiendo estupefacientes. Se le asigna también un consejero individual al participante, con el cual crea su programa de desintoxicación a mediano y largo plazo.
Cabe hacer mención, de que los participantes de este programa, tienen acceso a sesiones de acupuntura, con la cual, según estudios realizados, se logra mitigar la ansiedad y el deseo de consumo de estupefacientes. Se ha comprobado que la acupuntura es muchos más eficiente que el fármaco Metadona (opiode sintético medicinal utilizado como un analgésico y antiadictivo en pacientes con problemas de drogadicción), a la vez tienen acceso a tratamientos grupales y juntas de 12 pasos para eliminar sus hábitos de consumo.
Segunda fase: la estabilización. Esta fase dura de 14 a 16 semanas, y se realiza en la clínica de desintoxicación central, requiere que el participante atienda a 12 sesiones programadas y debe de tener por lo menos 7 muestras de orina limpias consecutivas. Aquí se concentran en mantener la abstinencia de consumo del participante, y lo hace mediante tratamientos individuales y grupales que le otorgan directrices para ayudarlo a mantenerse alejado de las drogas.
Tercera Fase: Monitoreo o cuidado posterior. Dura 36 semanas. Se busca incentivar al participante a seguir con los hábitos de abstinencia y a prepararse académicamente y ocupacionalmente para ser un miembro útil de la sociedad. Se le otorga mecanismos para realizarlo, como lo son los programas de trabajo, educativos e inclusive, financieros, que incentivan a los participantes a emprender sus propios negocios.
Vemos que lo que realmente les brindan las durg courts a las personas, es una segunda oportunidad, un mecanismo para cambiar radicalmente sus vidas y transformar a personas adictas, en personas saludables física, mental y económicamente.
Esto incide en la población en general debido a que se ha comprobado, que mediante la implementación de estas cortes se reducen los índices de violencia y de arresto, y por contraparte se aumentan los índices de desarrollo poblacional.
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