| ¿ESTAMOS LISTOS PARA UN TERREMOTO? |
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Guatemala, Junio de 2010Un préstamo de US$ 85 Millones, un Plan de Prevención, un simulacro… ¿será esto suficiente? Por Gabriel Woltke El 8 de junio se reporta un sismo de 7.7 grados en la escala de Ritcher, con epicentro en la zona del sistema de fallas del Motagua, el sismo es considerado, en la escala de Mercalli, “ruinoso” para el centro de Guatemala y “desastroso” para el oriente del país. Bajo estos parámetros el Estado establece un simulacro, y empieza a preparase con planes y presupuestos ante una eventual catástrofe. Una cadena de terremotos y actividad volcánica tiene al mundo entero prevenido ante la posibilidad de que en cualquier lugar, en cualquier momento, se genere el próximo desastre natural. Guatemala no escapa a esta situación, se encuentra situada geográficamente en un punto delicado, ya que es uno de los pocos países en el que convergen tres placas tectónicas y sumado a esto registra 288 volcanes. Tan sólo entre 1976 y 2001 los desastres ocurridos en el país han dejado 25,857 muertos, 2 millones 994 mil 576 afectados y los daños económicos ascienden a US $ 3,031.1 millones. Estudios de la Universidad de Columbia han calificado a la Ciudad de Guatemala como una ciudad proclive a sufrir daños “destructivos”. Por su parte el PNUD señala que el riesgo es mayor debido al crecimiento de la población urbana y a la falta de políticas de construcción ya que las autoridades no han sido capaces de aplicar legislaciones que estipulen las normas de construcción. En Guatemala sólo existe un reglamento presentado en 1996 por la Asociación Guatemalteca de Ingenieros Estructurales, pero este es considerado simplemente un código de ética entre el gremio constructor. En el 2008 la Secretaría de Ciencia y Tecnología y la United Nations University, presentó un estudio, el cuál determino que 849 mil viviendas en el país se encuentran en alto grado de vulnerabilidad ante un terremoto, cifras que han venido en aumento desde 1971. A pesar de los estudios los sismos no son predecibles ya que sólo se calcula su probabilidad en periodos de 50 a mil años. Luís Arriola, analista técnico de fenómenos sísmicos del INSIVUMEH, señala que esto no quiere decir que sea imposible un terremoto en Guatemala, no hay que preocuparse tanto por la fecha como por preguntarnos sí estamos listos para cuando esto suceda. El país empieza a prepararse Desde 2008, el Plan Estratégico 2008-2012 presentado por SEGEPLAN ha venido considerando medidas para lograr que el país esté preparado para enfrentar una catástrofe natural y desde abril del 2009 se vino discutiendo un préstamo por US$ 85 Millones con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento. La iniciativa llegó al congreso en agosto del 2009, donde estuvo estancada por casi un año y sólo fue acelerada su aprobación luego del terremoto ocurrido en Chile, durante la ceremonia de investidura del nuevo gobierno, en marzo pasado. El diputado Héctor Nuila criticó fuertemente la aprobación del préstamo, ya que el monto acordado equivale a la exoneración en pago de impuestos que se le está haciendo al sistema de transporte. En otras ocasiones el pleno ha tardado más en aprobar endeudamientos, pero el diputado Barrios Falla afirma que el consenso se alcanzó debido a que no queremos que a la hora de un desastre nos echen la culpa a nosotros. El préstamo aprobado el 11 de mayo sólo podrá ser utilizado si el país se declara en “estado de calamidad”. Mientras tanto, el Estado no tiene deuda ni compromiso alguno con el préstamo, señala Alejandro Maldonado, Director Ejecutivo de CONRED, quien afirma que además de llegarse a generar una catástrofe el país puede optar por sólo retirar una fracción del préstamo y que para que este préstamo fuera concedido hubo que demostrar que como nación estamos listos para enfrentar un desastre. Entre los esfuerzos del país por prepararse para un terremoto, se encuentra el simulacro sísmico a nivel nacional el 8 de junio, que tendrá un costo de Q.8 millones. En otros desastres ha quedado en evidencia la poca capacidad de respuesta de CONRED. Además el Plan Familiar de Respuesta de CONRED, ni siquiera incluye números telefónicos de los cuerpos de bomberos, ni mapa de posibles albergues a los cuales acudir. Por lo que cabe preguntarse: ¿Verdaderamente estaremos preparados para el próximo terremoto?
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Guatemala, Junio de 2010







