| CÁRCELES, CÁRCELES |
| Cataplum |
Guatemala, Junio de 2010Fernando Linares Beltranena Si alguna institución es la oveja negra del Estado, es el Sistema Penitenciario. Los fondos del Ministerio de Gobernación se van primero para la Policía Nacional, las patrullas, las armas y mil otros gastos pero de último van a parar a las cárceles que, últimamente, han tenido mucha visibilidad. No sólo tenemos pocos reclusos, con los siete mil que hay tras las rejas, sino que no existe un manejo profesional de este sistema. Debería tener, no sólo buenos funcionarios, que los hay con preparación académica, sino personal entrenado y bien equipado. Para ejemplificar el punto, haremos un listado de los colmos del Sistema Penitenciario guatemalteco: Sólo hay siete mil detenidos y, proporcionalmente a los presos que hay en Estados Unidos, según el número, deberíamos tener noventa y cinco mil. El guardia penitenciario gana Q.2,300 mensuales y es de los peor pagados en el Estado. Muchos guardias penitenciarios sólo cargan uniformes viejos y un fusil de asalto que sirve para la guerra, no para cuidar detenidos. Hay hacinamiento, las cárceles están sobrepobladas. Todas las cárceles datan de hace veinte a treinta años. No han hecho cárceles nuevas, ni temporales de campaña. Por la oposición de la sociedad civil, se contratan a pocos militares que tienen la disciplina para hacer caminar el Sistema Penitenciario. En el sector once del Preventivo, donde están los mareros, no se hace un conteo efectivo diario. Como no entra nadie que no sea recluso, los técnicos de los bloqueadores de señal de celular no entran y, por lo tanto, si hay señal y funcionan los celulares y las extorsiones. De los setenta y cinco guardias que tiene el Preventivo de la zona 18, aproximadamente sesenta van todos los días a tribunales y dejan sólo quince para cuidar a más de dos mil detenidos. El Organismo Judicial no ha comprado un terreno cerca del preventivo para que lo usen los Tribunales y evitar tanto traslado de detenidos. En ese terrenito, con construcciones provisionales, podrían ponerse salas de audiencia. En México, por ejemplo, los tribunales penales están donde están las cárceles. En el preventivo de la zona 18, para enseñarle a los mareros quién es el jefe, bloquearon la calle frente al Preventivo, evitando todo tráfico, en una medida que más parece berrinche que estrategia. Decir que se violan los derechos humanos de todos, es poco decir. El sistema carcelario está peor de lo que estaría un campo de concentración ruso en tiempo de guerra. Para lo que sí sirven las cárceles es como un disuasivo, porque nadie quiere estar preso, pero también es disuasivo para los funcionarios, los guardias, los abogados, los funcionarios del Organismo Judicial y todos los que visitan a los detenidos. El sistema actual es un caldo de fuga o de motín.
Márca esta página en tus favoritos
Postealo en tu perfil Social
Recomienda esta página
Comentarios (0)
![]() Escribir comentario
|
Guatemala, Junio de 2010







