| CON GUATEMALA NO SE JUEGA |
| Editorial |
|
Guatemala, Septiembre 2009 Tristemente, la nuestra es una de las naciones con menor unidad entre su población y con menor sentido de identidad nacional, situación que no sorprende si se toma en cuenta que los grupos dominantes, tanto en el sector empresarial como en el político, ven a Guatemala únicamente como un tablero de juego sobre el cual aplican diferentes estrategias para proteger sus apuestas, sin importarles que sus decisiones afectan a millones de guatemaltecos que no tienen acceso a sus “jugadas” y que no llegan a comprender como un compatriota puede enriquecerse fríamente sabiéndose indiferente o, peor aún, causante directo de la miseria de otros. La diferencia de perspectiva es clara, desde el punto de vista de los “grandes jugadores” – como ellos orgullosamente se hacen llamar – el resto de la población no somos sus semejantes, para ellos somos elementos más de juego: utilidades, títulos de propiedad, consumidores, votos, peones, y cualquier otra cosa menos seres humanos iguales y libres. Sus formas de juego y sus inversiones están plagadas de hipocresía, traición, asquerosa astucia, odio, sangre y llanto; dando la mano con la derecha y preparando el puñal con la izquierda, así viven diariamente los miembros de las “grandes ligas” a las que nadie que se ufane de ser íntegro pudiera pertenecer, porque en ese ambiente no existe discernimiento del bien y el mal, únicamente se distingue, equivocadamente, entre la pérdida y la ganancia.
Durante estos casi 3 de años de vida, Revista …Yqué? ha tenido acceso, desde la trinchera de la prensa independiente, a ese pobre mundillo en el que se mueven los señores que se asumen y comportan como “dueños” del país, y la visión es la de una tragedia interna en la calidad del ser humano enfrascado entre intrigas y paranoias generadas por su propia ambición desmedida. Y decimos pobres aquellos que rinden tributo al dios dinero, que dedican su vida a acumular riquezas a toda costa, y cuyo único compromiso es con su fortuna. Cuando llegue su muerte y su caudal no pueda acompañarles, ¿qué dejarán a su descendencia más que un legado de corrupción e injusticia? Mucho más grande es la dicha de aquellas familias luchadoras en cuyo seno se encuentra amor a Dios, a la Patria y al prójimo, aquellas personas que, en medio de la intensa batalla por la vida, se interesan más en trasladar enseñanzas de igualdad, de paz y justicia, y que representan la luz, la resistencia a la oscuridad imperante. La intolerancia de quienes ejercen el poder desde el Estado o desde la supercúpula económica es implacable. Revista …Yqué? ha sido testigo de varios casos que ponen de manifiesto el pensamiento totalitario de quienes están en el poder. Recientemente, el diputado y aspirante a la presidencia, Manuel Baldizón, quien fue sujeto del reportaje principal de la pasada edición de agosto, envió a sus servidores a comprar y acaparar los ejemplares de la revista en diferentes puntos de venta; incluso inició una campaña de desprestigio contra quienes integran este medio, principalmente contra nuestro Director Ejecutivo, quien cuenta con todo nuestro apoyo. El desprestigio, el acoso y la persecución hacia nosotros y hacia quienes nos apoyan: lectores, distribuidores y anunciantes incluidos, son estrategias recurrentes en algunos empresarios y políticos que no soportan ser colocados bajo la lupa, y que pretenden evitar, de cualquier manera, que sean revelados sus actos de corrupción. Pero Guatemala no es un juego. Guatemala es una país de gente fuerte, resistente, honesta, luchadora, que busca superar el pasado y colocarse en un plano de armonía en donde todos podamos vivir bien y disfrutar la construcción de la patria junto a nuestras familias y seres queridos, echándonos la mano, empujando juntos las ruedas de la nación y desmotando las mentiras que nos han dividido, destruyendo las máscaras que nos han cegado y confundido. Revista …Yqué? mantienen su compromiso de informar a los guatemaltecos con la verdad, de mantenerse alejados de intereses partidistas, tanto del embriagado oficialismo como de la enferma oposición, y a pesar de las presiones seguiremos luchando por conservar los valores de justicia y tolerancia que rigen nuestra labor periodística. Y en ese mismo espíritu aprovechamos la ocasión para darle una respetuosa despedida a Richard Shaw, quien aunque continuará colaborando con nosotros a través de su columna habitual, a partir de ahora deja su cargo dentro del Consejo de Administración de este medio para perseguir su propio proyecto editorial. Agradecemos a Shaw su aporte en el desarrollo de esta revista y le deseamos el mejor de los éxitos en su próxima cruzada.
Márca esta página en tus favoritos
Postealo en tu perfil Social
Recomienda esta página
Comentarios (0)
![]() Escribir comentario
|









