|
Guerrilla de Dios
|
 Guatemala, Marzo 2010 Jaime MoralesEn mi anterior “Guerrilla de Dios” empecé a desarrollar el tema del suicidio, forma de muerte que ha estado en la boca y, por ende, en el pensamiento de muchos guatemaltecos en los últimos días. En la ocasión anterior expuse los casos del Rey Saúl y de Ahitofel. A continuación presento los otros dos casos de suicidio que aparecen en las sagradas escrituras… |
|
|
Guerrilla de Dios
|
 Guatemala, Febrero de 2010 Jaime Morales
Cuando escuché lo que la CICIG concluyó en torno a la muerte del abogado Rosenberg inmediatamente me perturbó la sola idea del suicidio, y reflexioné sobre esa manera de abandonar esta vida. Al hablar de suicidio se me ocurre pensar que un día, algún cristiano en cierto lugar del mundo, dudaría o ignoraría lo que establece tan claramente la Palabra de Dios. Hoy, quiero plantear un par de interrogantes: ¿Está bien suicidarse?, ¿y existirá la posibilidad todavía de obtener la salvación?
|
|
Guerrilla de Dios
|
|
Guatemala, Enero 2010
Por Jaime Morales
Hace unos días escuché una prédica acerca de cuándo es que se debe dejar a los hijos actuar por su propia cuenta, y la predicadora contaba que una amiga suya tenía un niño de ya dos años y ella no lo dejaba caminar debido a que tenía miedo de que se cayera y se golpeara, o que al estar en el piso se metiera cualquier basura a la boca y enfermara, en fin, ella lo sobreprotegía. |
|
|
Guerrilla de Dios
|
|

Guatemal, Dic 09 Para bien o para mal. Jaime Morales
Quiero en esta oportunidad contarles que cuando mis hijos salieron de vacaciones, empezaron a preguntar cuando pondremos el árbol de navidad, y yo les dije que dentro de unos días. Como son niños y ya veían en la televisión que había anuncios navideños, y en varias tiendas de los centros comerciales también había adornos navideños, insistían más, por lo cual decidí armar el árbol y que ellos lo decoraran. |
|
Guerrilla de Dios
|
|
Guatemala, noviembre 2009 Jaime Morales
Muchas veces no nos conformamos con la forma de nuestro cuerpo, si somos altos o bajos, color de ojos, color de cabello, colochos o pelo liso, peludos o pelones, chatos o narizones, gordos o flacos, negros o blancos, etc. Nos preocupa tanto todo esto que se nos olvida dar gracias a Dios por el simple hecho de existir.
A continuación narro una pequeña historia:
|
|
|
|
|
|
|
Página 1 de 4 |