| LA RETIRADA DE MEANY |
| La Banqueta |
Guatemala, Julio de 2010Los compromisos peligrosos también enferman Alejandro Arroyave A diferencia de otros ministerios, como los de Comunicaciones, Agricultura y Ganadería, Cultura y Deportes, en cuyos corredores y salas de espera de los principales despachos suelen verse sendas filas de zopilotes esperando que los atienda el “señor” o la “señora” funcionaria que puede concederles uno que otro huesito, una que otra placita, y si se puede, uno que otro proyecto de construcción; en el Ministerio de Energía y Minas nunca se ve eso. Y no es porque no existan zopilotes interesados en enriquecerse a costa de los negocios del Estado en el sector energético, petrolero o minero. No, no es eso, lo que pasa es que las sombras que rondan esos negocios multimillonarios más parecen de esos grandes buitres de cuello blanco; y esos, no le hacen antesala a nadie ni suelen pedir favores. Así las cosas, al momento de analizar la salida de Carlos Meany del MEM, no puedo pasar por alto la postura de defensa que, el ahora ex Ministro de Energía y Minas, mantuvo a lo largo de su gestión a favor de Perenco y Gold Corp. En ambos casos, la postura del Ministro dejó de estar apegada a los intereses de la nación y se mostró mucho más permisivo y hasta débil, según mi opinión, en los momentos cruciales en los que realmente pudo haber hecho una diferencia. Y no me malinterprete el lector, respeto la trayectoria del señor Meany y es más, para mí era uno de los pocos elementos dentro del gabinete de gobierno de la UNE que inició con buen pie su gestión. Es más, su intervención para la reducción del precio del gas propano fue muy efectiva y de beneficio para la población, así como su participación, acertada en su momento, en el proceso para suscribir a Guatemala al acuerdo de Petrocaribe. Sin embargo, con el tiempo, la firmeza que caracterizó a Meany en sus dos primeros años de gestión se fue desvaneciendo, encontrándonos finalmente con un Ministro de Energía y Minas bastante flojo a la hora de fijar una postura. Como quien no sabe a quién servir y por lo tanto termina por adoptar un carácter un tanto “aguambado” diría yo. Estoy convencido que a muchos guatemaltecos y guatemaltecas nos hubiera gustado ver a un Ministro firme y determinado, de cara al proceso de renovación del contrato petrolero de Perenco en el Parque Nacional Laguna del Tigre. Desafortunadamente, en ese caso Meany se dedicó a contradecir al Ministro de Ambiente, Luis Ferraté, y a exaltar los beneficios económicos que ese contrato petrolero deja para el Estado, alineándose a los intereses de Perenco. Incluso, la prórroga, que hasta el momento aún es objeto de estudio y debate, fue inicialmente aprobada y firmada por Meany. Algo similar sucedió con la controversia generada por los indicios de contaminación en las comunidades aledañas a la Mina Marlin en San Marcos, el MEM fijó una postura de minimización de las evidencias de contaminación. La renuncia de Carlos Meany al MEM resulta un golpe duro y delicado al gobierno de Álvaro Colom, sobre todo si se toma en cuenta que tanto Juan Alberto Fuentes Knight (quien también renunció al Ministerio de Finanzas Públicas) como Carlos Meany Valerio, eran de las pocas piezas del gabinete bien vistas por el sector privado. Incluso, Meany era incluido con frecuencia en el grupo de gobierno encargado de negociar con el CACIF, como se evidenció en la reunión realizada en la casa del Embajador de EE.UU., Stephen McFarland, en la que se reanudó el diálogo que había sido suspendido por el CACIF. Si bien Meany justificó su renuncia por quebrantos de salud, a nadie escapa la curiosa coincidencia que su salida se da justo el día en que el gobierno decide aceptar la solicitud del Consejo Interamericano de los Derechos Humanos (CIDH) de suspender las actividades de la Mina Marlin en los municipios de Sipacapa y San Miguel Ixtahuacán, en San Marcos. No quisiera aventurarme a desmentir o confirmar los quebrantos de salud del ex Ministro, pero sencillamente me resulta, como a muchos, una píldora muy difícil de tragar. P.D.: Al día siguiente de que el gobierno ordenara el cierre de la Mina Marlin recibí un correo firmado por varias organizaciones campesinas y de derechos humanos, en el que denuncian lo siguiente: CONDENAMOS ROTÚNDAMENTE la reacción de represalia por parte de las empresas ante esta medida del gobierno, al acometer contra las compañeras y compañeros que lideran la resistencia y defensa de los territorios. Específicamente la del compañero Marcos Antonio Pérez Bámaca, de la comunidad AGEL en San Miguel Ixtaguacán, capturado alrededor de las 7 de la noche de hoy miércoles 23 de junio, con rumbo desconocido. P.D.2: He recibido varios correos que señalan que muchas familias se han visto afectadas por la decisión del INDE de no abrir las compuertas para bajar el nivel del lago Amatitlán. Incluso, vario días después que la tormenta Ágatha salió del país, yo mismo visité junto a mi padre, cuyo hogar también se ha visto afectado por el desborde, el área que estaba taponada por el lodo y que impedía desaguar el lago. Fue verdaderamente indignante encontrarnos con un equipo de ingenieros holgazanes, disfrutando de una buena comilona y de un párrafo relajado. Cuando les hicimos ver lo delicado de la situación y el riesgo que corren las familias que habitan alrededor del lago, los ingenieros respondieron con total indiferencia y, lejos de darnos una explicación de cómo y cuándo realizarían el trabajo necesario, el Ing. Fredy Ruiz evidenciando su incapacidad y pobre calidad humana, respondió diciendo que tenía una orden de guardar silencio en torno al motivo para no abrir las compuertas. ¿Qué interés tendrá el INDE detrás de esto?
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Guatemala, Julio de 2010







