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Guatemala Marzo de 2009 Demetrio Moliviatis
Publicó, el día 14 de enero, que los encargados de compras de la presidencia se recetaron en los primeros 44 días, 208 millones de quetzales.
Sacando un promedio de las carnes importadas que se suelen comprar, esto nos daría una cantidad de Q. 5,700.00 al día, por un aproximado de 200 lbs. de carne diarias. Lo que significa que muy bien podrían estar comiendo unos 800 altos funcionarios, esto sí, tendrían que comer siempre: De lunes a domingo.
Por supuesto que en carnes no es en lo único que se ha gastado, así que continuando con el desglose: Respecto a la despensa, frutas, verduras, lácteos, etc. Se gastaron Q.740, 000.00 en 44 días, lo que equivale a casi Q.17, 000.00 por día, sólo para esta pequeña elite selecta que está rodeando al Presidente. Por lo que cabe preguntarle al señor Ministro de la Defensa: ¿Cuánto gasta él al día, para dar de comer a 15,000 soldados? Esta pregunta sí necesita una respuesta. El pueblo paga y el que paga tiene derecho a obtener la información de cómo se gasta su dinero.
Los programas que impulsa la señora del Presidente, en lo personal los aplaudo y también los apoyaría, si transparentaran todo lo actuado, ya que programas así han impulsado la economía en el interior de grandes potencias como Brasil. Sin embargo, al llevarlos a cabo la esposa del Presidente estos no se pueden fiscalizar ya que ella no es funcionaria pública. Entonces el verdadero problema recae en la corrupción del programa, ya que las personas en el interior se están quejando que los Q300.00 diarios que se les otorgan exclusivamente a las familias afiliadas al partido de turno. Por lo tanto, si estos programas se continúan manejando con altos índices de corrupción e incentivando al gasto, pero sólo de la presidencia, estamos fritos.
El gasto de dos millones en 44 días, equivale a 45,500 por día, sólo para los gustos de unos cuantos pelones, por lo que esto está mal. Si lo desea el señor Presidente, podría sugerirle donde comprar todo lo que hoy consume por la tercera parte de su valor como mínimo. Respecto a la calidad de los productos, seguro que será mejor o superior de lo actual. Así el dinero del pueblo podrá ser invertido en el bien de la población que hoy en día tanto lo necesita, y no alimentando los caprichos alimenticios de este pequeño grupo que por su cargo se supone que debe trabajar en pro de la población
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