| GRANDES PENSAMIENTOS PARA GRANDES CAMBIOS |
| Males y Soluciones |
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No podemos esperar un cambio en los gobernantes, ya que ellos provienen de una sociedad enferma. Además, no son ellos los que cambiarán el rumbo de nuestro país. ¿Por qué esperar mejores días para aquellas almas afligidas, estómagos hambrientos y madres con desesperanza? Esa es responsabilidad que recae única y exclusivamente en un pueblo que sepa elegir a sus gobernantes. En muchos gobiernos lo que se tiene es una trágica burla del destino. La desfachatez y la ignorancia son características que han reinado en los mal llamados poderes del estado, pues pareciera que con sus leyes y actuaciones caracterizan la más demoniaca de las obras teatrales que el hombre haya podido ver a través de su historia. Lo que estamos viviendo en Guatemala, no es más que un episodio de los capítulos del infierno de la Divina Comedia, de Dante, en donde se nos obliga diariamente a vivir entre la muerte y las penurias características de un infierno. Lo anterior es provocado por los anhelos de grandeza de funcionarios de gobierno, que desconocen lo que llamamos la Evolución intelectual de los pueblos. Está por demás hacernos un llamado a la conciencia y recordar que no es elegir con ligereza, la solución a los apremiantes males de este país, los que durante décadas han ido en decadencia progresiva. Tenemos, pues, el deseo para con nosotros mismos, y la obligación para con nuestros hijos, de saber elegir a nuestros gobernantes, pero sobre todo saber expresarnos y llamar la atención de aquellos que ya, al ejercer las funciones de gobierno, retoman la misma línea de los gobiernos de la indiferencia. No es con estribillos y publicidad con las que se valora los resultados del ejercicio de gobierno, sino con los números que reflejan la verdadera tragedia que vive la nación. Quiero pensar que nuestro gobernante tiene muy buenas intenciones pero la realidad es muy diferente, pues no es con retórica con la que se revive a nuestros muertos y se llenan las necesidades nutricionales de la niñez. Esto me trae a la memoria las palabras aquellas de “mentir, mentir, mentir y mentir, hasta que aquella mentira se vuelva verdad”, ya que pasan los días y nuestras estadísticas de violencia, muerte y hambre no bajan, pero sí suben los ratings publicitarios de un gobierno que no se cansa de publicitar su apoyo a las viudas y los pobres. Así es, entonces, como tenemos que dar un paso en la historia del desarrollo intelectual del hombre y la mujer guatemaltecos, y no ser creyentes de estribillos y palabras necias que pretenden hipnotizar a un pueblo que está por demás recordarlo, en el peor de los lugares estadísticos de muerte, violencia, salud e ignorancia a nivel mundial. Comentarios (2)
![]() escrito por Francisco Asturias, junio 29, 2011
En Guatemala hemos existido personas que queremos hacer valer nuestro derechos por el bien del país, de nuestros hijos, nuestra naturaleza, de Guatemala. Desgraciadamente los poderes absolutos que han tenido los gobernantes nos han apachado y hoy tenemos mucha cautela con hablar (miedo?), ya que cuando lo hemos hecho nos a ido muy mal (perdida de trabajo, marginación en los medios que nos movemos, etc.) Estoy con los principios que menciona en sus discursos. La verdad es que la mayoría de los candidatos tienen lindos discursos y excelentes soluciones. Ojalá, llegue quien llegue los hagan realidad. Guatemala es un país con un sin numero de necesidades, muchas de ellas están siendo mencionadas en todos los discursos. Lo que no escucho de nadie, es la política respecto al medio ambiente. Por favor no se olvide de este tema.
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Guatemala Marzo de 2009 








Atentamente,
Maribel Leiva de Castro