| LA ENANA FEROZ |
| Leyendas de la Nueva Era |
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No muy lejos de donde esto ocurría se encontraba la duende dueña del bosque de la región, conocida por quienes la habían visto alguna vez como la “Enana Feroz”, llamada así porque, a pesar de ser sumamente pequeñita, era voraz e insaciable. Era temida porque le gustaba acabar con los hombres decentes que se perdían en sus dominios. Pero con los hombres que tenían malos pensamientos, se burlaban de los demás, eran criticones, robaban, pegaban, herían, mataban o se burlaban de los chiquitos, no acababa; a ellos más bien los acababa, y los acababa tanto que morían ahogados y agotados. Pues bien, la enana, había perdido su botilla, al mejor estilo de una cenicienta chaparra y tercermundista, la noche anterior y cuando decidió irla a buscar encontró a un pelotón de apuestos combatientes nacionales que habían decidido acampar para descansar en su camino a la región fronteriza. Ella escuchaba cuidadosamente todo lo que los resentidos izquierdistas alucinaban respecto a los militares y a la botita que ellos creían era de uno de los uniformados y que en realidad pertenecía al piecito izquierdo de la Feroz. La duende contó una a una las burlas a los chaparros, al corte de pelo de los soldados, al posible tamaño del pene del dueño de la botita; puso atención a los comentarios guerrilleros respecto a lo supuestamente fácil que les podría resultar a los discípulos del comunismo apachurrar bajo su pié a tan enano Ejército y a las sucias y penosas historias que tenían que ver con golpear, dañar y hacer sufrir a otros seres humanos. Esto duró hasta que la Enana Feroz no aguantó. La noche llegó y los guerrilleros estúpidos seguían en el mismo sitio, bebiendo hasta que les empezaron a dar ganas de mandar a llamar a unas muchachas de la localidad para abusar de ellas. La Enana esperó hasta que dieran las 10 de la noche, hora en la que acostumbraba salir de sus aposentos para caminar su región campestre y agredir o agradar a quien le correspondiera ser atacado o agasajado. Y dice la leyenda que esa noche del 23 de agosto de 1971 la Enana Feroz hizo su más grande y terrible aparición: se multiplicó y de una se volvieron 25 enanas feroces que se presentaron ante aquel destacamento de igual número de marxistas-leninistas y se los acabaron a todos. Desde aquella oportunidad pocas veces más se ha vuelto ver a la Enana. Dicen que hoy día todavía se aparece pero que su sed de acabar con todos y acabarlos a todos ha madurado; hoy por hoy se concentra más en acabar con todos, porque es más grato. Comentarios (4)
![]() escrito por ELiana Peralta "LA VERDADERA ENANA FEROZ", enero 13, 2009
QE SE METEN EN MI VIDA, Y SE INVENTAN UNA "ENANA FEROZ, TRUCHA" YO SOI LA VERDADERAAAAAA!!
NO LE CREEAN A ESTOOS YO SOI , LES DEJO MI FLOOOG PARA QE VEAN QE NO MIENTO , ¬¬ :@ CHAUUU, LA ENANA FERÒZZZ!!!! SOOI YO" reporte abuso
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escrito por Manuel Castellanos, junio 16, 2010
Este comentario apesta, tiene que ser de un milico y sobre todo esta trillado parece robado del ex editor del antiguo canal 5 (A lo quques), sobre todo por que los salvadores son los quques en este intento de narrativa
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escrito por CARAZAMBA, junio 07, 2011
Otra leyendita de esas, y me paro con un bate pa' romperle ese cocote.
Me da la impresión de que odia usted a la guerrilla, o me equivoco? Bueno, recuerde también las masacres de comunidades campesinas, en Nebaj, Quiché por ejemplo, a manos de militares. Y de las ejecuciones extrajudiciales de activistas de los derechos humanos, estudiantes universitarios y demás, por defender un ideal, a manos de los militares también. reporte abuso
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Por Guayo Méndez








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