| LAS PUERTAS AL OTRO LADO |
| RIP |
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Guatemala Marzo de 2009 “¿Estás ahí?”, dijo una voz calmada y suave que salía desde el baño. Nadie contestó. En es madrugada parisina de 1971, Pamela, novia de Morrison dormía. A las 5 horas ella percibió que Jim no había regresado a la cama. Se levantó para buscarlo y lo encontró muerto en la bañera, con una sonrisa en su rostro. De acuerdo a la versión oficial, la relatada por la pareja de Jim Morrison a la policía de Paris, a las 3:30 horas ella no podía conciliar el sueño debido a la respiración forzada de Jim, despertándole y pidiéndole que tomara la medicina que tenía recetada pero él prefirió tomar un baño caliente. Minutos después, Jim la llamó porque tenía ganas de vomitar, ella le llevó un bote en donde vomitó con sangre. Cuando terminó, Pam volvió a la cama y se quedó dormida. A las 5 de la madrugada notó su ausencia y encontró en el baño el cadáver de Jim con sangre brotando de la nariz. Pamela heredó su fortuna, sin embargo sufrió trastornos psicológicos por la pérdida y se refugió en la heroína, hasta que finalmente murió de sobredosis en 1973. Las misteriosas circunstancias que rodearon la muerte del poeta y vocalista de la controversial banda estadounidense The Doors, han generado la teoría de que Jim Morrison fingió su muerte, ya que estaba harto de la fama y estaba siendo perseguido por el FBI por delitos contra la moral, de hecho, se refugió en Francia por que dicho país no tenía acuerdo de extradición con Estados Unidos por esas faltas. Jim tenía un alto coeficiente intelectual y era un voraz lector de libros de filosofía y de varios temas complejos. Había sido diagnosticado de padecer TLP, Trastorno Límite de Personalidad, lo que le obligaba a consumir sustancias antes de subirse a un escenario. El vocalista de The Doors fue un declarado aficionado a las drogas (LSD, cocaína, marihuana y peyote) pues aseguraba que abrían la percepción a otras realidades y escribió un tratado a cerca de las drogas y su efecto. Incluso, el nombre de la banda The Doors fue inspirado en una cita de William Blake: “Si las puertas de la percepción fueran depuradas, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito”, y en el título de un texto de Aldous Huxley, llamado “Las Puertas de la Percepción que sirven para pasar al otro lado”. Otro indicio que levanta sospecha es que meses antes de su muerte Jim Morrison en su testamento especificó que aun después de fallecer permanecieran vigentes sus pasaportes y tarjetas de crédito. Nunca se realizó una autopsia, ni toma de fotografías del cadáver. Varios años después de la muerte de Morrison, distintas personas han asegurado haber visto al poeta vivo en París y en Los Ángeles, pero nunca se pudo comprobar.
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