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Por Nathaly Mujica
En esta sección encontrará datos útiles, importantes que nos ayudan a entender a nuestro entorno, y lo que no constituye. Por más que te concentres, tus genes harán que te "vengas". La denominación atribuida a la eyaculación precoz como trastorno psicológico, podría convertirse en una falsa teoría, luego de anunciarse los resultados de una investigación realizada en Holanda, donde se descubrió que el problema está asociado a causas genéticas. A nivel general, cerca del 75% del género masculino ha experimentado alguna vez en su vida una eyaculación precoz. Sin embargo, como trastorno clínico las estadísticas muestran que aproximadamente tres de cada diez hombres lo padece.
En la investigación llevada a cabo en la Universidad de Utrecht con 200 participantes, de los cuales 89 sufrían de eyaculación prematura primaria, se encontró que aquellos que llegaban precozmente al clímax durante el coito, tenían una versión del gen llamado 5-HTTLPR la cual afectaba la segregación de la hormona serotonina, encargada de regular la rapidez de la eyaculación. Dicho grupo eyaculó dos veces más rápido que los demás participantes. Los investigadores identificaron en el gen en cuestión tres variantes denominadas LL, SL y SS; descubriendo que el tipo LL acelera la eyaculación en contraste con los otros dos. Lo que significa, según Marcel Waldinger director del estudio, que la teoría sobre la eyaculación precoz concebida como un asunto psicológico, se convierte en un problema genético. Sin embargo, el factor mental podría estar presente si el hombre llega al orgasmo prematuramente sólo en determinadas ocasiones. Este descubrimiento permite la posibilidad de manejar terapias genéticas y hormonales, muchos más eficaces que las costosas psicoterapias y antidepresivos con resultados poco convincentes. Revelando enfermedades congénitas. Gracias a la ayuda de la tecnología computacional, los complejos procesos de detección de enfermedades genéticas podrían reducirse al simple click de una cámara fotográfica. Hasta los momentos se conocen cerca de 15 mil desórdenes genéticos, de los cuales tan sólo un 2% puede ser identificado a través de exámenes sanguíneos.
Buena parte de estos trastornos congénitos, carecen de sintomatología evidente a edades tempranas, haciendo que su detección pueda involucrar largos períodos de tiempo y la inversión de grandes sumas de dinero. La dificultad del diagnóstico oportuno se acrecienta en los infantes, lo que obliga a muchos doctores a tener que esperar por el desarrollo de los pequeños, pudiendo ser demasiado tarde para muchos de ellos.
Este escenario podría cambiar, gracias al desarrollo de un software computarizado capaz de analizar rostros para identificar rasgos asociados a algunos desórdenes genéticos. Peter Hammond profesor de la Universidad de Londres, logra proyectar un patrón de unos 25 mil puntos en la cara del paciente empleando hasta 150 fotografías digitales a diferentes ángulos y obteniendo la ubicación exacta de los puntos en el contorno facial. De esta manera, Hammond construye un mapa tridimensional de los rostros, comparándolos ulteriormente con una base de datos donde se establecen vínculos con algunos síndromes genéticos, incluyendo los síndromes de Noonan, Smith-Magenis y Williams entre otros. El computador contrasta rápidamente ciertos indicadores como, el ancho conjunto de los ojos, posición de las orejas, tamaño de la mandíbula y altura de los párpados; con los característicos de algunos rostros portadores de síndromes conocidos.
Confirmando que la técnica ha demostrado ser económica, rápida, no traumática y con efectividad de un 90% para 12 de las 30 enfermedades fenotípicas diagnosticado con el escáner. Estos modelos sólo se ajustan a rostros característicos de la raza blanca, puesto que el estudio ha creado una base de datos en comunidades caucásicas, además muchos centros hospitalarios aun no son capaces de proporcionar una máquina de escáner de este tipo, la cual oscila entre los 40.000 y 60.000 dólares. La técnica similarmente ya ha sido aplicada a niños dentro del espectro autista, observando inusuales asimetrías en los rostros con dicha condición. Sin tetas SÍ hay paraíso. Gustavo Bolívar, narra en su best seller latinoamericano "Sin tetas no hay paraíso" la historia sobre la prevalecía de falsos valores, en este caso la voluptuosidad corporal, como la manera más segura de garantizar el éxito de las mujeres.
Un grupo de médicos holandeses dirigidos por David Armstrong, buscan reivindicar la imagen de la silicona como una herramienta terapéutica y no exclusivamente estética. El objetivo de la investigación consiste en el empleo de silicona líquida, la misma empleada en los implantes mamarios, como mecanismo de reducción del riesgo de ulceraciones en los pies de los diabéticos.
Aproximadamente, 5% de las muertes en diabéticos descansa en sus propios pies, ya que la ulceración de los mismos provoca daños irreversibles en los nervios sensoriales, esto se traduce a que un diabético carecerá de la "dicha" de sentir dolor al caminar, en caso de poseer alguna lesión cutánea en la planta del pie, y se irá destruyendo sintomáticamente sus pies hasta ser demasiado tarde, para cuando ya su única opción sea una intervención quirúrgica riesgosa o incluso la amputación de las extremidades, por no hablar de una septicemia que finalmente pueda conllevar a la muerte.
La técnica propuesta por Armstrong, consiste en la aplicación de 6 inyecciones subcutáneas de 0.2ml de silicona en los puntos de mayor presión en la planta de los pies de pacientes afectados por la diabetes. Ninguno de los tratados en el estudio presentaba complicaciones vasculares periféricas o ulceraciones. Usando pedobarometría, se observó una reducción del 90% en la presión plantar en los pacientes al caminar, aunado a un incremento de 1.7mm en el grosor de la piel de la planta del pie. Las infiltraciones con silicona, redujeron significativamente la formación de callo en los pies de los diabéticos, reduciendo similarmente el riesgo de ulceración. Recuerden que no sólo de carne vive el hombre y cada vez que veamos a uno de ese género observando deseosamente el torso de una de aquellas artificialmente bien dotadas, optemos por pensar que él únicamente está admirado la grandeza de la ciencia, que trabaja inagotablemente por permitirle a muchos diabéticos conservar sanamente sus pies y seguir disfrutando de esta hermosa vida.
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